martes, 24 de febrero de 2009

MEXICO PREHISPANICO

Unidad I
Culturas norteamericanas.
En materia cultural, Estados Unidos, durante la segunda mitad del siglo XIX, fue partícipe de las principales tendencias de Europa. Los pintores norteamericanos estudiaban aún en París; los eruditos se entrenaban en universidades extranjeras y las orquestas sinfónicas norteamericanas y las compañías operísticas dependían completamente del talento europeo. Una cultura norteamericana nativa que contaba con frescura y originalidad, aunque carecía de refinamiento, hacía valer sus méritos. La contribución intelectual de Norteamérica más original e influyente, durante finales del siglo XIX, fue la filosofía del pragmatismo. Sus comienzos se remontan a los inicios de la década del 70, pero sólo atrajo la atención en general a la vuelta del siglo. En la mente popular, el pragmatismo justificaba la preocupación de Norteamérica por las pretensiones prácticas y la sanción moral a la violenta lucha por éxitos materiales.La mayoría de los norteamericanos presumía de su éxito. Aún se oían algunas voces críticas. En un período de progreso y prosperidad, al parecer como resultado del liberalismo, el periodista norteamericano Henry George escribió Progreso y Pobreza (1879), que desafiaba al sistema de libre empresa. Thorstein Veblen, en La teoría de las clases acomodadas (1899), al examinar el papel del cliente en la economía de sus días, encontraba que consideraciones materialistas como el "consumo notable" y el "notable derroche" ejercían una influencia enfermiza en la estructura de los precios existente. Estos escritores tuvieron una considerable influencia en Europa, donde la preocupación por los efectos del desenfrenado liberalismo económico, había perturbado mucho a los socialistas y a los críticos sociales.
Los incas.
Los Incas fueron los dirigentes del imperio americano más grande. Cerca del fin del siglo XIV, el imperio comenzó a extenderse de su región inicial en la región de Cuzco hasta la región sur de las montañas Andinas de América del Sur. Esta terminó brutalmente con la invasión española dirigida por Francisco Pizarro, en 1532.
En el momento de su rendición, el imperio controlaba una población estimada en 12 millones de habitantes, lo cual representaría hoy Perú, Ecuador y también una gran parte de Chile, Bolivia y Argentina.
El imperio Inca
Los Incas llamaban a su territorio Tawantinsuyu, lo que en Quechua, el idioma inca, significa Las Cuatro Partes. Un territorio de diversos terrenos y climas muy marcados, que comprendía una larga banda desértica en la costa, entrecortada por ricos valles irrigados; las altas cumbres y los profundos valles fértiles de los Andes; y las cumbres montañosas de la selva tropical al Este. La palabra Inca designa al propio dirigente, así como al pueblo del valle de Cuzco, la capital del imperio. A veces es usado para designar a todos los pueblos incluidos en el Tawantinsuyu, pero esto no es correcto. La mayoría de las decenas de reinos pequeños mantenían su identidad, aún cuando estaban ligados política y económicamente a los Incas. El Quechua fue el idioma oficial y hablado en la mayoría de las comunidades hasta la llegada de los Españoles, pero al menos 20 dialectos locales subsistieron en varias partes del imperio.
La arquitectura.
Los Incas desarrollaron un estilo altamente funcional de arquitectura pública que se distinguió principalmente por sus técnicas avanzadas de ingeniería y de trabajo fino de la piedra. El plano de sus ciudades estaba basado en un sistema de avenidas principales atravesadas por calles más pequeñas que convergían en una plaza abierta rodeada de edificios municipales y templos. Las estructuras eran de un solo piso, con un perfecto ensamblado de piedras talladas; también se usaban ladrillos de adobe y paja en las regiones costeras. Para la construcción de grandes monumentos tales como la gran fortaleza de Sacsayhuamán cerca de Cuzco, unos bloques masivos poligonales fueron ensamblados entre sí con una extraordinaria precisión. En las regiones montañosas, como la espectacular ciudadela andina ubicada en el Machu Picchu, la arquitectura inca refleja a menudo algunas adaptaciones ingeniosas del relieve natural.

La religión
La religión del estado estaba basada en la adoración del Sol. Los emperadores Incas eran considerados como descendientes del Dios Sol y eran adorados como divinidades. El oro, símbolo del Dios Sol, era muy explotado para el uso de los dirigentes y miembros de la elite, no como moneda de intercambio, sino principalmente con objetivos decorativos y rituales. La religión dominaba toda la estructura política. Desde el Templo del Sol en el centro de Cuzco, se podían trazar líneas imaginarias en dirección de los lugares de culto de las diferentes clases sociales de la ciudad.
Las prácticas religiosas consistían en consultas de oráculos, sacrificios como ofrenda, transes religiosos y confesiones públicas. El ciclo anual de fiestas religiosas estaba regulado por el calendario inca, extremadamente preciso, así como el año agrícola. Debido a este aspecto entre otros, la cultura inca se parecía mucho a algunas culturas de la mezo-América tal como los Aztecas y los Mayas.
Los chibchas.
Chibchas o Muiscas, pueblo amerindio perteneciente a la familia lingüística chibcha. Habitan junto al río Magdalena, cerca de Bogotá, Colombia. En el pasado ocupaban parte de la actual Panamá y los altiplanos de la cordillera Oriental de Colombia, y representaron la zona más poblada entre los imperios mexicano e inca.
Desde el punto de vista cultural, los chibchas se asemejaban al pueblo inca; practicaban la agricultura con ayuda de un extenso sistema de regadío, tejían telas de algodón y eran grandes expertos en la artesanía del oro, realizando finísimas láminas decoradas con motivos de alambre o cintas, y figuras antropomorfas muy estilizadas. Después de los incas, los chibchas constituyeron estados sometidos al férreo control del poder personal autoritario de los caciques y formaban una unidad muy desarrollada culturalmente en el momento del encuentro con los españoles.
Además de utilizar esmeraldas como moneda para el trueque, realizaban el rito en el cual el cacique o máximo sacerdote cubría su cuerpo con polvo de oro y se sumergía en la laguna de Guatavita, a cuyo centro se desplazaba en una balsa. Esta ceremonia dio origen al mito de El Dorado que atrajo a los aventureros españoles que acudieron en busca de lugares donde abundara el oro, pero que no existían en la realidad. La llegada de los conquistadores españoles en 1536 derrumbó sus estructuras políticas y sociales; fueron sometidos en 1541 y en el siglo XVIII su cultura ya estaba prácticamente extinguida.
Restos prehistóricos.



Hombre en América. Sevilla restos prehistóricos.


Fósiles. Cráneo de hombre americano.


Pintura. Pintura.
INTRODUCCIÓN.
El problema del origen de los indios de América se remonta al descubrimiento del Nuevo Mundo. Desde esta época lejana se han propuesto infinidades de soluciones para explicar la presencia del hombre en las tierras vastísimas que Cristóbal Colón y sus sucesores abrieron a la expansión Europea. La mayoría de dichas soluciones nos parecen hoy singularmente pueriles; ninguna ha llegado a imponerse, pudiendo decirse que, hasta nuestra época, el misterio del poblamiento americano ha permanecido en pie.
PRINCIPALES TEORÍAS ACERCA DEL ORIGEN DEL POBLAMIENTO DE AMÉRICA”.
1.- Suposiciones Iníciales:
El rechazo de América como cuna de la humanidad es dado por firme, gracias a las investigaciones realizadas por los antropólogos y demás científicos a fines. Por ello, al estudiar el origen del hombre americano ha de verse el proceso de pensamiento de los creadores de teorías basándose de las explicaciones más empíricas, más infantiles, a las de mayor seriedad. Ha de entenderse previamente que, cuando el hombre Europeo empezó a hacerse preguntas sobre la procedencia de la población que encontró en América con el descubrimiento, las ciencias antropológicas no existían. Era imposible hacer estudios científicos comparativos. Por ello las explicaciones se darían basándose en las siguientes vías:
 En observación del pasado histórico: muchos pueblos habían sido importantes antes de Cristo y para el siglo XVI no se hablaba de ellos. ¿No era factible que se hubiera venido a este continente?
 En los aspectos culturales apreciados a grandes rasgos en los pueblos americanos: los sacrificios humanos, por ejemplo, eran corrientes entre los Aztecas y, aunque poco comunes, también existían entre los Incas.
 En la Documentación más conocida, la Biblia, lo mismo que en los sabios griegos y romanos. Debieron decir algo ellos sobre este continente y sus pobladores. Como el libro sagrado no hablaba de pueblos que tuvieran características de los indios, algunos cronistas después de escribir en forma grotesca algunas tribus aborígenes, plantean sus dudas sobre si los indios eran seres humanos o no. Tan peligrosa se hizo esta posición que el mismo Papa Paulo III tuvo que dictar una bula (1.537) donde declaraba que los indios debían ser considerados como seres humanos.
Aceptada esta premisa de la humanidad de los indios, había de buscarse el lugar de donde procedían. He aquí las primeras respuestas:
 Eran descendientes de los talantes de que hablaba Platón en sus diálogos “Timeo” y “Critias”.
 Eran Fenicios. Este pueblo de navegantes había realizado grandes periplos (viajes de extensión considerable): el de Necao, el de Hanón y el de Himilcón. ¿Cómo no pudieron llegar hasta América?
 Eran Judíos. El escritor español Arias montando publicó la Biblia Políglota, donde mantenía su posición: uno de los hijos de Noé fue Sem, de donde descienden los Judíos; Sem tuvo entre sus biznietos a Jectán, cuyos hijos pasaron al Nuevo Mundo: Ofis (u Ophis) llegó al noroeste de América y luego se desplazó al Perú, Jobal colonizó al Brasil.
2.- Teoría Monogenista-Autoctonista de Ameghino:
Esta teoría que ocupa el primer plano en forma ascendente en cuanto a explicaciones científicas se refiere. Es, por ocupar ese puesto, la menos aceptada. Su formulador, Florentino Ameghino, fue un paleontólogo argentino, eminente en su especialidad.
Características: Detallan a la teoría la nomenclatura de monogenista, autoctonista y transformista. Es monogenista por considerar Ameghino que el género humano tiene un solo origen, se desarrolla desde una sola región de la tierra. Es autoctonista porque el autor coloca una zona de la América la pampa argentina, como cuna de la humanidad. Es transformista por asentar que el género homo (y con él todos los animales) proviene de la evolución de seres inferiores.
3.- Teoría Monogenista-Asiática de Hrdlicka:
Ales Hrdlicka, eminente antropólogo checo (1.869-1.943) creó la segunda teoría científica cuyos partidarios forman la llamada Escuela Norteamericana. Ella aparece expuesta su obra “El Origen del Indio Americano”. La base para la formulación de la misma fueron estudios realizados por el autor sobre los indios de América en comparación con los habitantes de Asia. El nombre monogenista-Asiática radica en la consideración que hace Hrdlicka de que el género humano tiene un solo origen: Asia.
Características: Según el autor, el problema del origen del hombre queda resuelto en cinco afirmaciones:
 Los indios americanos, pese a escasas diferencias, tienen uniformidad racial. Son de talla mediana, color mate, contextura débil, pómulos salientes, cuerpo lampiño, cabello negro y lacio, ojos oblicuos y cráneo mesocefálico (entre redondo y alargado).
 Su origen está en la región Asiática de Mongolia.
 El paso de Asia a América lo realizaron los mongoles por el estrecho de Bering.
 Los pueblos invasores vinieron en cuatro oleadas diferentes.
 Aportaron una cultura de principio del Neolítico que se desarrolló y adquirió matices propios en suelo americano. La inmigración se hizo hace unos diez mil años.
4.- Teoría Oceánica de Rivet:
Paul Rivet Antropólogo Francés creó la teoría “Oceánica”, llamada también “Multilateral”. Ella es el resultado de estudios comparados de los pueblos americanos y los del oeste del Pacífico en lo antropológico, cultural y lingüístico. Aparece expuesta en su obra “Los Orígenes del Hombre Americano” y lleva el nombre de oceánica porque los diferentes lugares de origen que Rivet atribuye a los indios están frente al Océno Pacífico.
Características: Partió Rivet de lo heterogéneo de la población encontrada por los descubridores, concluyó así:
 La población de América se hizo en cuatro grandes oleadas: la australoide, la melano-malayo-polinesia, la mongoloide y la uraliana.
 Los lugares de origen están en Australia, Polinesia-Melanesia, Mongolia y los Urales.
 La época de invasión más antigua, es decir, la australoide, fue hace unos veinticinco mil años.
 Las vías de acceso estuvieron constituidas por el estrecho de Bering y el “Puente Antártico” de que habla el científico portugués Mendes Correa: el tamaño de la Antártida era mayor y su clima propicio para ser soportado por el hombre. De Australia pasó a diferentes islas de Oceanía, de allí a la Antártida y luego a la tierra de fuego.
ANTIGÜEDAD DEL HOMBRE EN AMÉRICA”.
Para ser llevado a feliz término, el estudio de al antigüedad del hombre en América debe sujetarse a cierto número de reglas estrictas que fuera peligroso abandonar.
Este problema no puede abordarse con métodos distintos a los ya experimentados en la prehistoria europea. Allí como aquí, este estudio debe basarse sobre los datos geológicos y paleontológicos. Sin embargo, la asociación de un instrumento o de un resto humano a una fauna determinada de América no puede permitirnos atribuirle la antigüedad que un descubrimiento de igual naturaleza le aseguraría en Europa. En efecto, no está establecida la existencia de un paralelismo estrecho entre la sucesión y la desaparición de los animales fósiles en ambos lados del Atlántico: hasta parece más bien que el proceso es enteramente otro. “La Fauna de los Grandes Animales”, escribe Marcellin Boule “es muy distinta en los dos continentes, excepto en aquellas regiones donde vivían especies circumpolares, tales como el mamut.
Parece ser también que ciertas especies han sobrevivido en América mucho más tiempo que en Europa. Por ejemplo, el mastodonte, que en nuestros países pertenece netamente a la era terciaria, y el mamut, característico de la edad cuaternaria, parecen haber existido en el Nuevo Mundo hasta la aurora de los nuevos tiempos. En el Ecuador, cerca de Alangasi, un esqueleto de mastodonte reposaba en medio de un hogar, cuyo carácter internacional era evidente, según el decir de Max Hule. Alrededor de este esqueleto se recogieron, a más de cuatro puntas de flechas en obsidiana, los hallazgos hechos en la “Cueva Eberhardt” por Ramon Lista, Moreno R. Hauthal, Otto y Erland Nordenskiöld muestran en forma muy evidente que grandes animales pleistocénicos han vivido en Patagonia hasta épocas recientes. Se trata de la especie de un perezoso gigantesco, el Glossotherium o Neomylon, cuya piel estaba llena de pequeños huesecillos. Los restos de ese animal han sido descubiertos en un estado de conservación extraordinario: fragmentos de piel que por ebullición dieron gelatina, huesos con restos adheridos de tendones y músculos, excrementos aún frescos, con fragmentos de pequeñas gramíneas y heno masticado. Todo esto nos lleva a clasificar la antigüedad en:
a.- La Antigüedad del Hombre en América del Norte.
En América del Norte se han señalado numerosos vestigios del hombre prehistórico tanto en forma de osamentas, como en forma de utensilios. Un célebre antropólogo norteamericano, Ales Hrdlicka ha realizado una severa crítica de los hallazgos osteológicos, relacionados con la era cuaternaria, en dos memorias de verdadera autoridad.
Los hallazgos de utensilios nos conducen pues a idénticas conclusiones que los hallazgos de huesos. Reteniendo únicamente los hechos que nos parecen sólidamente establecidos, y rechazando todos aquellos que, por su inverosimilitud o por imprecisión, no pueden ser sino errores de observación, o de interpretación, existen actualmente buenas razones para pensar que el hombre apareció en América del Norte lo más pronto hacia el final del Cuaternario, es decir, después del retroceso glaciar.
Esta es la conclusión muy prudente y objetiva que adoptó Marcellin Boule en 1.923. No parece que los hallazgos realizados desde entonces permitan modificarla. Romer, al estudiar la desaparecida fauna fósil norteamericana: desdentados, camellos, caballo, bisontes extintos, en sus relaciones con la antigüedad del hombre, concluye que la asociación de una industria con esta fauna no prueba que el hombre haya aparecido en América hace más de diez o veinte milenios, N. C. Nelson llega al mismo resultado, John C. Merriam retrotrae algo esta fecha de aparición, pero con todo no la remonta más allá del final del pleistoceno.
b.- La Antigüedad del Hombre en América del Sur.
Los hallazgos de instrumentos con tipología paleolítica han sido señalados frecuentemente en América del sur. A lo largo de las costas del pacífico y del atlántico se hallan en este continente depósitos de conchas y desperdicios de cocina, que fueron acumulándose alrededor de los lugares habitados por el hombre primitivo. En el Brasil se los conoce con el hombre de sambaquis. Max Hule, en un yacimiento cerca del puerto de Talta (Chile), no encontró restos de cerámica sino en la capa superficial. Halló hachas y puñales de tipo chellense en la tercera capa a partir de la superficie, unos discos y raspadores de factura paleolítica en las tres capas inferiores; y asociados a estos utensilios, en las tres capas superiores, unas puntas de flecha de factura neolítica. Max Uhle concluye con razón que este depósito conchero pertenece a la época neolítica.
La muy reciente obra de J. Emperaire y A. Laming sobre los Sambaquis del sur de Brasil confirma y precisa esta conclusión. En efecto, estos autores emiten la hipótesis de que la civilización de estos depósitos de conchas podría remontarse a milenios y coincidir con los principios del Neolítico del viejo mundo. Dicha civilización habría tenido dos fases: una anterior y otra posterior al óptimo climático post-glaciar, que debe situarse hacia el sexto milenio antes de la época actual.
A unos 5 kilómetros al Noroeste de la ciudad de Miramar, situada a 450 kilómetros al Sur de Buenos Aires, en la costa del Atlántico, en un acantilado, una capa reciente al Chapadmalense, que F. Ameghino y S. Roth consideran como Mioceno y M. Boule como Plioceno, ha suministrado la siguiente serie de utensilios: un instrumento Amigdaloide en cuarcita tallada por sus dos caras, un yunque de piedra, una veintena de percutores y raspadores, unas puntas de sílex y de cuarcita, una bola piriforme de diorita bien pulida, un cuchillo de sílex, una piedra con varias concavidades, varias “bolas” esféricas, una de las cuales presenta una ranura muy bien pulimentada, manos de mortero y pilones, unos huesos cortados en bisel que pudieron haber servido de puñales o de punzones, un fémur de Toxodon, cuyo gran trocánter tenía clavada una punta tallada de cuarcita, más dos puntas de igual naturaleza hundidas entre las vértebras del mismo animal.
Todos estos objetos son absolutamente parecidos a otros de igual tipo que se encuentran por doquier en la superficie y en las capas superiores de la Pampa y de la Patagonia. El hombre Americano, que, desde la época terciaria, hubiera sabido no sólo tallar la piedra, sino también pulimentarla, descubrimiento éste que el hombre del Viejo Mundo no realizó sino en tiempos avanzados, habría vivido posteriormente, desde el Mioceno hasta la conquista española, sin modificar en nada sus costumbres, ni perfeccionar sus técnicas.
CARACTERÍSTICAS GENERALES DEL INDIO AMERICANO”.
 Caracteres Antropológicos: Dos rasgos mongoloides están presentes en el indio a lo largo del continente: los pómulos salientes y los ojos oblicuos. Ellos, sin embargo, son menos pronunciados en el aborigen que en la raza amarilla. El color de la piel pasa por los matices rojizo, cobrizo, canela, moreno, amarillo, blanco. El cabello raramente es del todo negro y cuando se lo examina al trasluz, muestra un débil tinte rojizo. El cráneo tiende a la braquicefalia pero va también de dolicocéfalo a mesocefálico (entre redondo y alargado). La nariz también se presenta con diversos matices; del aquilino, muy perfilado, al platirrino o achatado, siendo la más común la de tipo intermedio o mesorrínico.
 Caracteres Lingüísticos: Son muy numerosas las lenguas habladas por los indios; tantas, que su clasificación ha constituido un problema para los especialistas. Puede, sin embargo, hablarse de cierta unidad en el tipo a que ellas pertenecen en la clasificación lingüística general: son aglutinantes una (las palabras varían de acuerdo con los sufijos que se ponen a una raíz preexistente) y polisintéticas otra (ideas o frases enteras se dicen con una sola palabra).
 Caracteres Sicológicos: Hablar de una característica espiritual es un tanto difícil por la variación de grupos; sin embargo, en todos se encuentra eso que unos han llamado “aire de indios”. Así, muchos son guerreros, tanto, que tuvieron guerra como un oficio. El indio fue siempre valiente en la actividad bélica pero tímida y hasta humilde en su vida doméstica. Fue siempre fatalista: no creía en la idea de los grandes cambios si estos no estaban ya predichos por sus antepasados.
CLASIFICACIÓN DE ALGUNAS CULTURAS AMERICANAS”.
Entre las culturas americanas más resaltantes podemos nombrar a:
 La Cultura Maya: La cultura maya se asentó en Centroamérica entre los siglos V y XV d. de J.C. Abarcó los actuales territorios de Guatemala, el norte de Honduras, El Salvador y el sur de México (Península de Yucatán), donde construyeron ciudades como Tkal, Copán, Uaxactún, Chichén-Itza, Uxmal y Mayapán. La cultura maya se dividió en Antiguo Imperio y Nuevo Imperio. El Antiguo Imperio se originó en el siglo IV de J.C., a partir de la cultura Olmeca de tipo neolítico, que habitó la región de Tabasco y Veracruz (México). El Nuevo Imperio existió desde finales del siglo X hasta la conquista española. Desarrollaron una escritura pictográfica e ideográfica, aún no totalmente descifrada. Utilizaron la aritmética, con la creación de un sistema de numeración vigesimal (progresión de 20 en 20), el cero y la posición de las cifras. Utilizaron un complejo sistema astronómico, creando un calendario ritual, con un año de 260 días, y un calendario solar con 365 días, compuesto de 18 meses de 20 días cada uno.
 Cultura Azteca: La cultura azteca se desarrolló a partir del siglo XIV, cuando en 1.325 los aztecas fundaron la ciudad de Tenochtitlán en el lago Texcoco en la actual ciudad de México. La principal actividad productiva fue la agricultura. Los productos fundamentales fueron el maíz, las caraotas y el magüey, que se cultivaban en grandes extensiones de tierras llamadas chinampas (jardines flotantes). La propiedad de la tierra era comunal, distribuida en capulli a cada una de las familias.
 La Cultura Inca: La cultura inca se desarrolló entre los siglos XIV y XVI a partir de la ciudad de Cuzcu, donde se organizó un poderoso imperio que abarcó los actuales territorios de Perú, Bolivia, Ecuador y parte de Argentina y Chile. Los incas descendían de la culturas preincaicas tiahuanaco (1000-1300 d. de J.C.), en la región del lago Titicaca (Perú),; nazca, de la zona meridional del Perú, y mochica-chimú, de la costa septentrional. La sociedad incaica estaba organizada en clanes llamados ayllus, que eran grandes familias con una pasado común, y era el centro de actividades religiosa, políticas, militares y económicas. El uso de la tierra tuvo tres divisiones importantes: tierras del inca, tierras del sol y tierras del pueblo, donde se producían papas, maíz, frijoles, yuca, algodón y tabaco.
 Los Timotos y Los Cuicas: Habitaban el occidente de Venezuela, principalmente en los Valles de Barquisimeto, Trujillo y Mérida. Los cuicas vivían en Trujillo, el tocuyo y Barquisimeto, mientras que los timotos poblaron el actual estado Mérida y parte de Trujillo. Estos indígenas vivían agrupados en tribus, habitaban en chozas de madera y piedra, con una agrupación irregular, y con techos de paja o de hojas de frailejón. No construyeron grandes obras arquitectónicas, ya que sus viviendas y lugares de culto se adaptaban a las condiciones climáticas, y a los materiales naturales presentes en el medio ambiente.
 Los Caribes: Los Caribes fueron una cultura aborigen que dominó el área amazónica, las costas centro-orientales de Suramérica y parte de las Antillas. En Venezuela se diseminó esta cultura por el sur y oriente, desde Guayana (orillas del Orinoco) hasta el litoral norte de Paria y Borburata, y al norte del lago de Valencia. Eran pueblos organizados en tribus de recolectores, cazadores y pescadores que se desplazaban por parte del territorio en busca de alientos, sojuzgando a otras tribus menos poderosas y guerreras. Su organización social era tribal. El cacique era el jefe guerrero, personaje de mayor distinción y poder dentro del grupo, que vestía con adornos de plumas, zarcillos de oro y piedras preciosas. Los caribes eran pueblos guerreros que esclavizaban a sus prisioneros (Itotos), y en las fiestas celebraban el triunfo sobre sus enemigos por medio del canibalismo.
CONCLUSIÓN.
Los rasgos de progreso de Mayas, aztecas e incas y muy tímidamente de los chibchas, nos lleva a una conclusión: esos pueblos, aunque carente de la escritura acabada, no vivían en la prehistoria sino en la protohistoria, es decir, en un campo que abarca ya, aunque no abiertamente, los comienzos de la historia. Los jeroglíficos mayas y aztecas les permitieron escribir sus tradiciones, las ciudades tenían notable desarrollo de las artes monumental y simbolista, la agricultura bien desarrollada, el sistema colectivista incaicos, los calendarios aztecas y mayas, todos son detalles que claramente nos dicen que no eran pueblos prehistóricos, sus autos eran protohistóricos.
LAS TEORÍAS CLÁSICAS SOBRE EL POBLAMIENTO AMERICANOEn 1884 el paleontólogo argentino Florentino Ameghino sorprendió a la comunidad científica de la época al anunciar que había descubierto en las Pampas Argentinas, restos óseos de remotos antepasados de la especie humana. Su planteamiento autoctonista fue finalmente desechado, después de candentes polémicas, en base a nuevas y rigurosas investigaciones. Sabemos ahora que son las teorías inmigracionistas las que nos acercan a la verdadera historia del poblamiento inicial de este continente. Los más renombrados estudiosos del tema durante el siglo pasado fueron: el checo-estadounidense Alex Hrdlicka, el francés Paul Rivet y el portugués Mendes Correa. Estos científicos son verdaderos clásicos de la antropología americana que, sin embargo, discreparon en varios aspectos de los orígenes del hombre americano.AMEGHINO Y LA TEORÍA AUTOCTONISTAA fines del siglo XIX Florentino Ameghino realizó importantes aportes en los campos de la paleontología y la geología de su país. También planteó una hipótesis sobre el origen del hombre americano y del mundo en general. Para él, los humanos habrían evolucionado en las Pampas argentinas, y desde este lugar habría migrado al resto del planeta. Este postulado sobre la hominización causó gran revuelo, cuando fue presentado en 1879 en el primer Congreso Internacional de Americanistas, realizado en París.Ameghino planteaba que la cuna de la humanidad fue la Pampa argentina, en la era terciaria. La genealogía se originaba con un grupo de mamíferos planoangulados del periodo mioceno, que al desplazarse hambrientos por las llanuras, se vieron forzados a erguirse sobre sus extremidades posteriores para así explorar mejor el horizonte y ubicar sus alimentos, deviniendo en evolución lineal hasta llegar al Homo Pampeanus. Algunos estadios intermedios en su cuadro filogenético eran: el Tetraprotohomo, el Triprotohomo, y el Diprotohomo, hasta llegar al Homo pampeanus. Estos géneros se habrían difundido en primera instancia hacia Norteamérica y luego al Viejo Mundo en varias oleadas migratorias, cruzando supuestos “puentes intercontinentales” a fines de la era terciaria.En 1908 el antropólogo checo-norteamericano Alex Hrdlicka rebatió contundentemente esta teoría autoctonista, rechazándola en base a nuevas evidencias. Fue Hrdlicka quien demostró:a) que los estratos geológicos donde encontró los restos óseos, no eran de la era terciaria; sino de la cuaternaria.b) que a fines del terciario no existían “puentes intercontinentales” que unieran América con el Viejo Mundo. que aquellos restos fósiles eran de monos americanos y felinos mezclados con huesos de humanos recientes.c) que aquellos restos fósiles eran de monos americanos y felinos mezclados con huesos de humanos recientes.A) TEORIA DEL ORIGEN UNICO o TEORIA ASIÁTICA INMIGRACIONISTA.Es sostenida por el antropólogo norteamericano-polaco Alex Hrdlicka que mantuvo que el hombre americano era un cazador y recolector asiáticos que aprovechó el estrecho de Bering para pasar a América a través de un proceso de inmigración.B) TEORIA DE LA INMIGRACIÓN AUSTRALIANA USANDO LA VIA ANTÁRTICA o TEORIA AUSTRALIANA.Es sostenida por el investigador Méndez Correa, quien afirmaba que se produjo un proceso inmigratorio desde Australia, a través de bordear el continente antártico y que atravesando el mar de Drake, fueron aprovechando una serie de islas hasta su instalación en los territorios del extremo austral sudamericano.C) TEORIA POINÉSICA-MELANESICA, TEORIA DEL ORIGEN MÚLTIPLE o TEORIA OCEÁNICA INMIGRACIONISTA.Es sostenida por el antropólogo y etnólogo francés paul rivet que manifiesta la validez de la teoría formulada por Hrdlicka, pero formulando que la existencia de ciertas diferencias físicas, culturales y lingüísticas sólo se pueden explicar por la influencia de otros elementos no asiáticos. Encontró ciertas semejanzas entre algunos pueblos de América del Sur con los melanésicos y polinésicos y reveló que estos últimos eran excelentes navegantes que habrían atravesado el Océano Pacífico para arribar a las costas sudamericanas a la altura de Nazca en Perú.Luego están las que proponen una mezcla, las raras que hablan de la Atlántida y de los extraterrestes, o la del cuate Thor Heyerdale que se lanzo en un barcucho que según construyó con tecnología paleolítica y que sí floto (vaya a usté a saber porque).La verdad tratar de dilucidar cual es la más valida depende primero de otra pregunta: ¿Para quién? A mi me suena más una mezcla del cruce del estrecho de Bering con migraciones simultaneas o posteriores de otros orígenes, ahora si quieres una de validez general, buscarla se me hace un ejercicio tan interesente y productivo como tratar de dilucidar porque buena parte de la población mundial todavía cree en la teoría creacionista del origen del hombre.
ALEX HRDLICKA Y LA TEORÍA INMIGRACIONISTA ASIÁTICAEl primero en sospechar el origen asiático del hombre Americano, como ya mencionamos, fue el jesuita español Joseph de Acosta a fines del siglo XVI. Este erudito enarboló a favor de su tesis casi los mismos argumentos que tres siglos después esgrimiría el checo-norteamericano Alex Hrdlicka, quien ha pasado a ser considerado como el máximo defensor de esta teoría. Según Hrdlicka, los primeros pobladores de América habrían sido los cazadores paleomongoloides asiáticos que ingresaron por el Estrecho de Bering, a fines de la glaciación de Winsconsin, del periodo Plesitoceno, la Era del Hielo. Las oleadas migratorias habrían ingresado por el valle de Yucón de Alaska, en Norteamérica, para después dispersarse por el resto del continente.El actual estrecho de Bering lo forman las aguas que cubren la plataforma continental que une a la península siberiana de Chukotsky con la península de Seward en Alaska. Esta plataforma, hoy sumergida, de una profundidad media de sólo 40 metros, constituyó una gran masa de tierra continua entre ambos continentes. Los estudiosos la conocen como Istmo de Beringia. Éste quedó al descubierto por el fenómeno de la “eustacia glacial”, que ocasionó el descenso del nivel del mar en 100 metros, durante la Glaciación de Wisconsin (o Wurm)del periodo Pleistoceno. Cierto es que la distancia entre el continente euroasiático y América es de unos 90 kilómetros, encontrándose en el medio las islas Diómedes y un poco más al sur el archipiélago de las islas Aleutianas, lo cual, perfectamente, pudo hacer más fácil el paso de una a otra masa continental durante el Pleistoceno Tardío y el Paleolítico Superior. Siberia (en Asia), estrecho de Bering y Alaska (en América del Norte)Los seguidores de esta teoría plantean que no sólo habrían avanzando hacia nuestro continente valiéndose del estrecho de Bering, sino a través de otras rutas menores, como las islas Aleutianas y la corriente marina del Kuro Shiwo.La teoría inmigracionista asiática se apoya básicamente en semejanzas antroposomáticas entre el hombre asiático y los amerindios : cabellos lacios y oscuros, ojos con pliegue mongólico, pómulos anchos y salientes, dientes en forma de pala, rareza de pilosidad en la cara. También señaló la famosa “mancha mongólica”, una pigmentación verdosa congénita que tienen los asiáticos e indígenas americanos al nacer y que desaparece con el paso de los años. Hrdlicka era partidario del origen monoracial del poblamiento de América. Según él, entre los indios de América (mayas, quechuas o patagones) hay un conjunto de caracteres comunes que sugieren un origen común general. Este “aire de familia” se debería a que todos descienden de un tronco común: el asiático mongoloide. A favor de su tesis monoracial, Hrdlicka sostuvo también que todas las lenguas indígenas, como las asiáticas, eran polisintéticas y aglutinantes. Polisintéticas porque sus palabras están compuestas por muchos morfemas y aglutinantes porque sus palabras se forman al añadir varios prefijos y sufijos.Es importante recordar que Hrdlicka era firme partidario de un poblamiento reciente, para él las primeras bandas llegaron recién a fines del Cuaternario (12 000 años a.C. aproximadamente) .Si bien es cierto que la ruta de inmigración asiática es ampliamente aceptada por la comunidad científica internacional, Hrdlicka tuvo y tiene detractores. El punto más atacado es su tesis monoracial. Sus críticos (Paul Rivet y Mendes Correa, por ejemplo) consideran que, aparte de los mongoloides, también llegaron otros grupos migratorios paleolíticos, como melanésicos y australianos; es decir sostienen una tesis poliracial.El portugués Mendes Correa explica: “La lista de los caracteres que, en opinión de Alex Hrdlicka, permiten la definición de un tipo general americano, no tiene el alcance que pudiera atribuírsele a primera vista. Se encuentran en ella muchos caracteres que no son comunes a todas las tribus de indios, sino apenas más o menos frecuentes entre ellos. Un gran número de estos caracteres aparecen en otros grupos étnicos y no poseen ningún valor específico diferencial desde el punto de vista etnológico. Es preciso también poner en evidencia que Hrdlicka señala entre los americanos que algunos caracteres importantes presentan una amplia variabilidad, lo cual habla a favor de una heterogeneidad antropológica. No se trata de variaciones individuales de un tipo, sino de diferencias diferencias importantes de medidas, de diferencias de tipos. El antropólogo americano dice por ejemplo, que el color de piel entre los indios varía de amarillo oscuro o moreno amarillento hasta el tono chocolate, pero dice que el color fundamental...es moreno amarillento. Es preciso ver en esta síntesis, en esta expresión ‘color fundamental’, no tanto la unidad real del color en América como un esfuerzo artificial para reunir tipos cromáticos diferentes. Hay en realidad pueblos que tienen uniformemente la piel de un color amarillo pálido y otros de un color casi negro.” (2) A favor de su tesis monoracial, Hrdlicka sostuvo también que todas las lenguas indígenas, como las asiáticas, eran polisintéticas y aglutinantes. Polisintéticas porque sus palabras están compuestas por muchos morfemas y aglutinantes porque sus palabras se forman al añadir varios prefijos y sufijos.Es importante recordar que Hrdlicka era firme partidario de un poblamiento reciente, para él las primeras bandas llegaron recién a fines del Cuaternario (12 000 años a.C. aproximadamente) .Si bien es cierto que la ruta de inmigración asiática es ampliamente aceptada por la comunidad científica internacional, Hrdlicka tuvo y tiene detractores. El punto más atacado es su tesis monoracial. Sus críticos (Paul Rivet y Mendes Correa, por ejemplo) consideran que, aparte de los mongoloides, también llegaron otros grupos migratorios paleolíticos, como melanésicos y australianos; es decir sostienen una tesis poliracial.El portugués Mendes Correa explica: “La lista de los caracteres que, en opinión de Alex Hrdlicka, permiten la definición de un tipo general americano, no tiene el alcance que pudiera atribuírsele a primera vista. Se encuentran en ella muchos caracteres que no son comunes a todas las tribus de indios, sino apenas más o menos frecuentes entre ellos. Un gran número de estos caracteres aparecen en otros grupos étnicos y no poseen ningún valor específico diferencial desde el punto de vista etnológico. Es preciso también poner en evidencia que Hrdlicka señala entre los americanos que algunos caracteres importantes presentan una amplia variabilidad, lo cual habla a favor de una heterogeneidad antropológica. No se trata de variaciones individuales de un tipo, sino de diferencias diferencias importantes de medidas, de diferencias de tipos. El antropólogo americano dice por ejemplo, que el color de piel entre los indios varía de amarillo oscuro o moreno amarillento hasta el tono chocolate, pero dice que el color fundamental...es moreno amarillento. Es preciso ver en esta síntesis, en esta expresión ‘color fundamental’, no tanto la unidad real del color en América como un esfuerzo artificial para reunir tipos cromáticos diferentes. Hay en realidad pueblos que tienen uniformemente la piel de un color amarillo pálido y otros de un color casi negro.” (2) Indígena de NorteaméricaEl antropólogo y lingüista Franz Boas demostró que no todas las lenguas americanas son polisintéticas y aglutinantes y que no existe un carácter común entre ellas. Y según el antropólogo Paul Rivet el estudio de los grupos sanguíneos no aporta tampoco un argumento a favor del exclusivo origen asiático de los indios americanos. Al respecto escribió: “ Estos (los ameriindios) se caracterizan, en conjunto, por una fuerte proporción del grupo O. En los pueblos asiáticos prevalecen el grupo B o el grupo A, mientras que el porcentaje del grupo O es siempre débil.” (3) Sobre la antigüedad de las primeras oleadas migratorias, en las últimas décadas se han incrementado las evidencias de una presencia humana más remota en nuestro continente. La antigüedad de 12 000 años a.C. que planteaba Hardlicka, ha sido ampliamente superada por los nuevos hallazgos que explicaremos más adelante. Antropólogo francés Paul RivetOtra de las teorías clásicas es la de Paul Rivet, para quien la población indígena americana es el resultado de cierto número de migraciones, unas por el estrecho de Bering y otras a través del Océano Pacífico.Rivet tomó como base para su teoría, datos de múltiples evidencias como: rasgos biofísicos (estatura, color de piel, etc.), datos culturales y lingüísticos, tanto de los asiáticos, como de los americanos y oceánicos, con el objetivo de encontrar correspondencias que le permitieran reconstruir las posibles rutas migratorias que habrían seguido los primeros hombres americanos.Refutó la tesis monoracial de Hrdlicka, postulando varias corrientes migratorias aparte de la asiática-mongoloide. Sostiene que también poblaron América los melanésicos y polinésicos a través de rutas transpacíficas, inclusive reconoce una inmigración australiana. Por ello la teoría de Paul Rivet es llamada “`poliracial”. La Melanesia es una región insular de Oceanía conformada por islas como Nueva Guinea, Nueva Caledonia, Nuevas Hébridas y Fiji. Sus habitantes son de raza negra y tienen fama de ser buenos navegantes. Según Rivet, a comienzos del Holoceno, los melanésicos cruzaron el Océano Pacífico en canoas llamadas piraguas de balancín y ayudados por las corrientes marinas habrían llegado por Centroamérica, para luego dispersarse a otras regiones del continente americano. Sus principales argumentos son:1. Antropológicos: semejanza ósea y sanguínea entre los melanesios y los hombres de Lagoa-Santa, antiguos cazadores que habitaron Brasil unos 6000 a.n.e.2. Etnográficos: costumbres y rituales comunes entre tribus melanésicas amazónicas. Por ejemplo, la cacería de cabezas trofeo y la mutilación de falanges en señal de duelo.3. Culturales: uso de hamacas, mosquiteros, porras estrelladas, tambores de madera, puentes colgantes, etc.4. Lingüísticos: semejanza entre vocablos melanésicos con la de los indios Hoka de Norteamérica.LA PROCEDENCIA POLINÉSICAHabitantes de los archipiélagos polinésicos , los maorís, habrían cruzado el Pacífico aprovechando sus excelentes técnicas de navegación, para llegar por las costas occidentales de Sudamérica. Aunque estos viajes habrían sido muy recientes –desde el primer milenio de la era cristiana- dejaron importantes huellas de su presencia en las culturas de este continente. Rivet sustentó la llegada de los polinésicos al descubrir una serie de semejanzas con las culturas andinas:Semejanzas lingüísticas: palabras maorís semejantes al quechua de Perú: kumara (camote), uno (agua), pucara (fortaleza), etc.Semejanzas culturales: uso común de la pachamanca, la taqlla o palo cavador, cultivos, dioses y leyendas.
Paisaje polinésico
Es importante recalcar que la semejanza cultural entre la cultura andina y polinésica es incuestionable; sin embargo, algunos estudiosos consideran que éstas se deben, principalmente, a viajes realizados por navegantes peruanos en la época pre-hispánica. En 1947 el explorador noruego Thor Heyerdal, para demostrarlo, realizó un viaje en la balsa Kon Tiki, partiendo del Callao con rumbo a la Oceanía. Llegó después de tres meses de navegación a su destino, enel archipiélago de Tuamotú. Después de su famoso viaje Thor Heyerdal publicó el libro Kon-Tiki, donde escribió: “Mi teoría de la migración, como tal, no quedaba necesariamente probada con el éxito alcanzado por la expedición Kon-Tiki. Lo que sí probamos es que las embarcaciones de balsa sudamericanas poseen cualidades desconocidas hasta hoy para los hombres de ciencia de nuestros tiempos, y que las islas del Pacífico están situadas muy al alcance de las embarcaciones prehistóricas del Perú. Los pueblos primitivos eran capaces de hacer viajes inmensos por el mar abierto. Las distancias no son el factor determinante en el caso de las migraciones oceánicas, si el tiempo y las corrientes tienen el mismo curso general día y noche durante todo el año. Los vientos alisios y la corriente ecuatorial van hacia el occidente debido a la rotación de la Tierra, y ésta no ha cambiado nunca desde que existe al mundo.” (4)Aborígenes australianosEl portugués Mendes Correa fue el principal defensor de una inmigración australiana, a través de la Antártida. Según el antropólogo lusitano, los australianos utilizaron sencillas balsas para llegar a Tasmania, las islas Auckland y la Antártida. Este gélido continente pudo ser atravesado cuando gozaba de un “óptimun climáticus” (periodo de clima óptimo), unos 5 000 años a.C., durante el Holoceno. Después de varios siglos de recorrido por las costas antárticas, arribaron al Cabo de Hornos en la Tierra del Fuego y, más tarde, poblaron la Patagonia.El antropólogo Paul Rivet en apoyo de esta teoría escribió: “ Esta hipótesis no es nada inverosímil. Sabemos que ha habido en el continente antártico períodos de extensión glaciar mayor que en nuestros días. Existieron pues períodos glaciares e interglaciares, como en el hemisferio norte, y no es imposible que, después del último máximo de extensión, se produjera un período de regresión glaciar, correspondiente al óptimo post-glaciar, como en Europa y en América del Norte. Esta regresión podría haber dejado una faja libre de hielos en la costa antártica, análoga a la existente en Groenlandia, permitiendo así establecimientos humanos. Por analogía con lo conocido en el hemisferio norte, se podría situar esa sazón hacia unos 6000 años antes de nuestros días.” (5)El antropólogo portugués estudió en la década de 1920, a los nativos de la Patagonia y la Tierra del Fuego (Onas, Kon, Tehuelches, Alakalufes y Yagán) encontrando similitudes físicas, linguísticas y etnográficas con los aborígenes australianos. Entre las semejanzas podemos mencionar el grupo sanguíneo, las formas craneales, la resistencia al frío, palabras comunes, uso de mantos de piel, chozas en forma de colmena y el uso del boomerang. También merece mención el zumbador o churinga, un instrumento musical de uso ritual con modelos muy idénticos en ambas regiones. Indios Onas de la Tierra del Fuego (sur de Chile)
Una variante de la teoría de procedencia australiana fue presentada por George Montandon, quien sugiere una migración malayo­polinesica con esclavos australoides, los cuales se instalaron en la Isla de Pascua, siendo utilizados en las construcciones de los colosos llamados “moais”. Los polinesios como buenos navegantes habrían llevado a los australianos a la Isla de Pascua y luego hasta las costas americanas en busca de materiales para sus construcciones. En los viajes a tierra firme los esclavos australianos habrían escapado de sus amos. De esta manera tenemos a los australianos en América. Esta tesis es ratificada en parte por la cronología hallada en la Isla de Pascua.
UNIDAD II

I: 1. (Analizar que es un códice) La palabra códice viene del término en latín codex, que significa "libro manuscrito", y se utiliza para denominar los documentos pictóricos o de imágenes que fueron realizados por los indígenas de México y América Central.
2. (Quienes lo hicieron. Se les instruía en su lengua y en el saber de su época y posteriormente se especializaban en algún tema. Una vez preparados pasaban a formar parte de una clase social superior y tenían que dedicarse de tiempo completo a estas actividades. Se les llamaba tlacuilos -`término que procede del verbo náhuatl tlacuiloa, porque escribían pintando. Sus escritos eran anónimos porque no firmaban sus documentos ni indicaban sus nombres, su producción pertenecía a la colectividad. El papel de los tlacuilos era muy importante, ya que tenían la función de perpetuar el saber. De acuerdo con su especialidad, se les destinaba a los centros religiosos, económicos o civiles que necesitaban sus servicios, como templos, tribunales, casas de tributo, mercados y palacios, entre otros. El tlacuilo residía en esas instituciones, realizaba los códices especializados en su propia materia y estaba encargado de establecer y leer según sus atribuciones y cargos.
3. (como se leían) se les colocaba completamente extendidos horizontalmente, protegidos por esteras, en el suelo. El tiacuilo lector y los oyentes se situaban alrededor del códice; así podían verlo en su totalidad y moverse en torno de él. El lector podía relacionar sus lecturas iníciales, finales e intermedias según las necesidades de información.
4. (como se clasificaban) dé acuerdo con sus orígenes, época, soporte, formato y contenido temático. Por sus orígenes se les agrupa con el nombre de la civilización a la que pertenecen: maya, mixteca, azteca, etcétera. Según su época, tomando en cuenta la Conquista, son prehispánicos o coloniales y cuando es posible se menciona el siglo en que se produjeron.
5. (como se les dio el nombre) Los primeros investigadores empezaron identificar individualmente los documentos indígenas dándoles nombres diferentes; el principio en latín. Al nombre genérico codex se le agregaba el nombre propio del lugar en que se conservaba el manuscrito, como en el caso de los códices Víndobonensís (de Vienna), Dresdensis (de Dresden) y Borbonicus (Palaís Bourbon); o bien del poseedor: Borgia, Fájérvary-Mayer y Cospi; de la institución que lo guardaba: Vaticanus`; o del investigador: códice Nuttal.
Otras veces se escogió el soporte o el formato, como tira, rollo o libro, al que se añadía el nombre del lugar de origen. También se utilizaba el tema principal aparente como calendario, mapa, censo, lista de tributos, etcétera, A menudo en épocas distintas, se las atribuían nuevos nombres que se sobreponían a los anteriores y así se conoce un mismo manuscrito con varios nombres, que sólo pueden ser identificados por medio de los índices que se han elaborado recientemente.

II. ¿CODICES MAS IMPORTANTES DE MEXICO?
·
CODICES PREHISPANICOS: Apenas veinte de de estos códices prehispánicos han sobrevivido a la destrucción, tanto, aunque por distintos motivos, de los españoles como de los mismos mexicas; la desidia y la acción del paso de tiempo sobre la frágil calidad de los materiales que les sirven de soporte., hicieron el resto. Estos manuscritos pictóricos son una verdadera mina de información sobre la vida y la cultura de las sociedades prehispánicas, así como verdaderas obras de arte que resguardan un autentico sistema de escritura, especialmente los mayas, y por ello es posible no sólo interpretarlos sino leerlos. los antiguos habitantes de Mesoamérica plasmaron en los códices su concepción del mundo, sus creencias religiosas, sus actividades comerciales e incluso cotidianas. Estos códices se clasifican en cuatro grupos: Códices Mayas, Códices Mixtecos, Códices Aztecas y Códices del Grupo Borgia

· CODICES MAYAS: la temática de los códices mayas está siempre relacionada con el mundo superior: con la religión, la astronomía, los ciclos agrícolas, la historia o las profecías. Están elaborados mediante la utilización de ideogramas, algunos de los cuales todavía no han sido descifrados. Su soporte más habitual es el papel de amate , fabricado a partir de la corteza de la higuera. Formaban unas largas tira de papel de entre 15 y 25 cm. de ancho, que se doblaban como un biombo en porciones iguales que formaban las páginas. De la gran cantidad de códices que elaboraron los mayas, solo tres han llegado hasta nosotros y reciben el nombre de la ciudad en la que actualmente se hallan: Madrid, Dresden y Paris
· CODICE MADRID: SE trata de un texto de adivinación, que ayudaba a los sacerdotes a predecir la suerte. Trata de los ritos sagrados, de las influencias malignas sobre los cultivos, de las ofrendas para regular las lluvias, del periodo de 52 años rituales, de las cacerías, los calendarios, la muerte y la purificación.
· CODICE PRESDEN: Trata básicamente de astronomía: Almanaques y cuentas de días de cultivo y adivinación; incluye textos sobre enfermedad y medicina, así como una profecía de diluvio. Está considerado como el más bello y mejor realizado de los tres.
· PARIS: Se refiere fundamentalmente a cuestiones rituales, calendarios adivinatorios y a algo parecido a un zodiaco con divisiones de 364 días. Este manuscrito está incompleto, se halla en peor estado que los otros dos y su calidad artística es inferior.
AZTECAS: Denominamos Códices Aztecas a tres códices nahuas del México Antiguo, únicos supervivientes al devenir de los tiempos, aunque copias de perdidos originales. Independientemente de cuando fueron elaborados-poco antes o poco después de la conquista- son fuente de primera mano sobre la vida religiosa, histórica y económica de los antiguos mexicanos. Se conocen como Códice Borbónico, Códice Boturini o Tira de Peregrinación y Códice Mendocino o Matrícula de tributos.

BORBONICO: Podemos considerarlo como el libro del Ciuacóatl, que es a la vez Sumo Sacerdote y Primer Ministro.. Es un homenaje para el año del Fuego Nuevo. Tiene carácter adivinatorio y profético.
BOTURINI: Este códice está realizado en una tira de piel de venado. Relata la migración de los mexicas desde el sitio mítico de su origen- Aztlan- hasta la fundación de Tenochtitlán. Es una de las fuentes indígenas más auténticas que se conservan sobre el tema. También se le denomina Tira de Peregrinación.
MENDOCINO: También denominado Matrícula de Tributos, es uno de los manuscritos mexicas más importantes. Realizado en !6 hojas de papel amate, este documento de carácter económico refleja la riqueza de los productos naturales aportados por Mesoamérica al mundo.
GRUPO BORGIA: Estos documentos pictográficos eran usados principalmente con fines religiosos. Se trata de manuscritos que presentan varias secciones en común, que se ocupan de asuntos religiosos estrechamente ligados con el mito, el rito, la astronomía y la magia y son empleados de manera especial para predecir el futuro y para conocer los aspectos favorables o desfavorables del destino humano. En este grupo se incluyen los siguientes códices: Borgia, Vaticano, Cospi, Fejérváry- Mayer y laúd.
BORGIA: Este manuscrito tiene carácter augural. Es un libro de vaticinios que trata de los diferentes periodos del tiempo y sus divisiones. representa el calendario de 260 y muestra los rituales en los templos.
VATICANO: Formado por una colección de predicciones religiosas, parece el libro de referencia de un sacerdote o astrólogo para determinar los diferentes periodos del tiempo y sus variantes. Se le considera como el Manual.
BERNAL DIAZ DEL CASTILLO
ESCRIBE SOBRE LOS TLACUINOS Y LOS CODICES.
Y parece ser que el Teudile traía consigo grandes pintores, que los hay tales en México, y mandó pintar al natural la cara y rostro e cuerpo y facciones de Cortés y de todos los capitanes y soldados, y navíos y velas y caballos, y a doña Marina e Aguilar, y hasta dos lebreles, e tiros y pelotas, y todo el ejército que traíamos, y lo llevó a su señor el gran Montezuma, el cual, desque vio el debujo que le llevó pintado, quedó admirado y recibió por otra parte mucho contento". "Y al gran Montezuma todas las batallas se las trajeron pitadas al naturalsobre unas tiras de papel, que en esta tierra llaman amal."
"Su mayordomo tenía cuenta de todas las rentas que le traían al Montezuma con sus libros, hechos con su papel, que se dice amal, y tenía destos libros una gran casa llena dellos."
"En los libros de la renta de Montezuma mirábamos de dónde le traían lostributos del oro, y dónde había minas y cacao y ropa de mantas, y de aquellaspartes que veíamos en los libros y las cuentas que en ellos tenía Montezumaque se lo traían, queríamos ir."


Cuestionario de preguntas
Tema II
¿Qué es un códice
Viene del término en latín codex, que significa "libro manuscrito", y se utiliza para denominar los documentos pictóricos o de imágenes que fueron realizados por los indígenas de México y América Central.

Quienes los hicieron
Hombres y mujeres los podían hacer pero que mayormente fueran jóvenes

Obra más importante de Bernal días
Historia verdadera de la conquista de la nueva España

Trata básicamente de la astronomía y almanaques y cuentas de Díaz de cultivo y adivinación.
Códice prenden

Códices mas importantes de México
Prehispánico, maya, Madrid, presden, parís, aztecas, borbónico, botorini, mendocino, borguia, vaticano.

Como se clasificaron os códices
De acuerdo con sus orígenes, época, soporte, formato y contenido temático.

Este siempre relacionado con el mundo superior, con la religión y la astronomía y los ciclos agrícolas la historia y las profecías.
Códices mayas

Como se leían los códices
Se les colocaba completamente extendida horizontalmente protegidas por esferas en el suelo.

Como se les dio el nombre genérico a los códices
codex

CRONISTA
OBRAS
FUENTE DE HISTORIA
BERNAL DIAZ
Historia verdadera de la conquista de la nueva España
Narra la llegada de los españoles a México
Hernán Cortez
Cartas de relación
Fue la historia verdadera de la conquista de la nueva España
Salvador Novo
Nueva grandeza mexicana
Inaugura en Coyoacán el Teatro de la Capilla y dirigió, más tarde, la Escuela de Arte Dramático.
Guillermo prieto
La musa callejera y el romancero nacional
Se desempeñó como ministro de Hacienda durante el gobierno de Benito Juárez
José Joaquín Fernández de Lizardi
El periquillo Sarniento
Se destaco por las letrillas satiricas
UNIDAD III
Rasgos culturales de América
Durante cerca de tres milenios, Mesoamérica estuvo formada por una zona nuclear superior y zonas marginales secundarias. En éstas no hubo escritura, ni ciudades planificadas, faltaban la gran escultura, los frescos murales, la organización política imperial y la religión elaborada. Sólo el mercado tarasco hacia el siglo XV constituyó una excepción, ya que obtuvo propios y principales rasgos nucleares, aunque se hallara enclavado en un área que hasta entonces había sido marginal.
Sin tratar de precisar fronteras tan elásticas como dudosas puede decirse que el área nuclear está limitada al noreste por la desembocadura del Pánuco. De allí se inclina hacia el suroeste para unirse al río Lerma y continuar hacia el Balsas medio, siguiendo su curso hasta el Pacífico. Incluye así el Estado de Guerrero, pero no el de Michoacán. Por el sur la frontera se inicia en la desembocadura del río Ulúa en el Caribe, y va hacia el sur incluyendo el lago Yoho a hasta llegar al río Lempa. Fuera ya de la República Mexicana, comprende Belice, Guatemala, el oeste de Honduras y El Salvador. Por Mesoamérica marginal se entiende todo el resto del occidente de México, tal vez hasta el río Yaqui. La frontera desciende y recorre la Sierra Madre Occidental. Hacia la mitad del Estado de Durango, tuerce al este para alcanzar el río Pánuco. Al sur incluye algo menos de la mitad de Honduras y las islas de la Bahía, el resto de El Salvador y el costado pacífico de Nicaragua, hasta la Península de Nicoya en Costa Rica.
No siempre en el tiempo tuvo Mesoamérica la misma extensión y a lo largo de tres mil años sus fronteras variaron considerablemente, sobre todo en las zonas marginales. Este ámbito geográfico forma la superárea donde nace y se desarrolla la civilización mesoamericana, pero sólo podemos delimitar sus fronteras y caracterizarla mediante una serie de rasgos culturales que, o bien son exclusivos de ella, o bien comparte con otras áreas, pero que en ninguna aparecen agrupados como aquí ocurre. No todos, aun en Mesoamérica nuclear, se encuentran por todas las áreas si bien los que se señalarán a continuación son frecuentes o básicos a la mayor parte de ellas. Por otro lado, hay rasgos sumamente antiguos que se iniciaron desde antes de la constitución de Mesoamérica aunque continuaron después, mientras que otros se van añadiendo con el tiempo. Los que señalan una cultura superior comienzan con la época olmeca y en las siguientes se les acumulan otros, o se modifican los antiguos.
Como no sería posible ni útil enumerar todos esos rasgos, habrá que señalar sólo aquellos más destacados o definibles así como algunos que se advierten todavía en el México actual.
La manutención se basó en la agricultura: maíz, frijol, calabaza, chile, cacao, muchos frutos y granos, como productos principales. La dieta se completa con algunos animales domésticos, perro cebado, patos, guajolotes y miel de abeja, aparte de productos naturales provenientes de la caza, la pesca y la recolección. La preparación de alimentos tiene refinamientos que deleitaban al paladar indígena. El maíz molido en el metate, cocido con ceniza y cal (mixtamal), logra las tortillas aún básicas en la dieta mexicana. Además hay tamales y varias otras formas de comerlo y aun beberlo. Característica es la chía, usada como bebida, y que también servía para dar lustre a las pinturas. Los hombres trabajaban el campo, siendo la coa el implemento general. Las técnicas agrícolas incluyen irrigación de varios tipos, uso de fertilizantes, chinampas, terrazas para cultivo, aprovechamiento de las riberas de los ríos y, a veces, siembran en pequeños agujeros excavados en la roca. También se plantaba maguey para obtener aguamiel y pulque, arrope y papel. Otros cultígenos de gran importancia son el algodón y el tabaco.
Los hombres vestían braguero de formas variadas y una manta o capa colgada del hombro. Desde el fin de la época olmeca había vestidos tejidos completos de una pieza. Llevaban sandalias, a veces con tacón. Las mujeres usaban falda enredada, y una especie de blusa. Había gran variedad de telas y de técnicas y decoraciones, bordadas, coloreadas a veces, entretejidas con pelo de conejo o plumas. Para la cabeza, innumerables formas de tocados, incluyendo los turbantes, eran apreciadas desde el preclásico inferior. Rostros y cuerpos frecuentemente iban pintados o tatuados. Se adornaban con orejeras, collares, bezotes, narigueras, pulseras, anillos, pectorales, ajorcas de barro, de piedra, de jade y más tarde de metal. Varias deformaciones corporales eran admiradas, como la de los dientes y la cabeza.
Los alfareros produjeron millares de objetos de cerámica con técnicas y decoraciones variadísimas. Han resultado el mejor índice para que el arqueólogo distinga los períodos cronológicos. De cestería se tejían petates, canastas, etc., mientras de madera se fabricaba gran cantidad de objetos de los que han sobrevivido tambores altos y con lengüetas, estatuas, canoas y remos, adornos, escudos y armas, mangos de cuchillo, etc., todo ello con frecuencia finamente tallado. El aprovechamiento de la obsidiana tuvo enorme distribución en América, pero la pulida, a veces con técnicas refinadísimas, es exclusiva de Mesoamérica. El tallador de jade y otras piedras logró las piezas extraordinarias que admiramos en los museos, así como espejos de pirita, y una increíble cantidad de cuentas y otros adornos.
Si la arquitectura logró espaciosas casas que incluían hornos subterráneos y temazcales de piedra, rara vez llegaron a la magnificencia de los monumentos religiosos. Fueron característicos varios estilos estéticos que incluyen rasgos exclusivos de Mesoamérica. Particularmente son notables los basamentos piramidales construidos a base de talud y tablero, cuya aparición en el altiplano ya se mencionó y las cada vez más complicadas fachadas de admirable armonía del área maya con techo angular, aunque el arco no llega a completarse. Vastas superficies recubiertas de estuco son también exclusivas de la superárea. Pero si la arquitectura es espectacular y exclusiva, la planificación de ciudades o de conjuntos monumentales llega a alturas sin rival en América. Canchas para el juego de pelota se encuentran fuera de Mesoamérica, pero sólo aquí las hay con anillos de piedra y ninguna de las foráneas puede comparárseles en amplitud y esplendor. De varias ciudades se abrían calzadas de piedra que las conectaban con otras ciudades o pueblos. Puentes colgantes cruzaban ríos y barrancas.
La escultura fue sobre todo un adorno o complemento de la arquitectura, en fachadas, escaleras o el interior de los santuarios, formando parte el conjunto. Con frecuencia representaba alguna deidad allí venerada. Sólo las pequeñas esculturas de piedra pueden considerarse como obras aisladas. La pintura mural, por definición, cae en el mismo rubro. Utilizada en muchas áreas, aunque en profusión y calidades muy variables, decoraba los muros interiores de casas, templos, y algunas veces recubría hasta los exteriores de los edificios, lo que debió haber representado un continuo esfuerzo de conservación. En ambas artes, nuevamente Mesoamérica destacó muy por encima de sus vecinos.
La familia natural era el núcleo de la organización social agrupada en clanes del tipo llamado calpulli. Este combinaba la descendencia física - es decir que sólo pertenecían a él los nacidos dentro de él - con la propiedad comunal de la tierra. Tal vez desde La Venta, y seguramente desde Teotihuacan, la organización tribal había sido dominada por una organización estatal, muy probablemente de tipo imperial. Sostenida por considerable número de empleados públicos, suministraba las funciones necesarias al estado. La aristocracia imperial, prácticamente liberada de las reglas del calpulli, puesto que sus miembros poseían tierras individuales, estaba gobernada por los jefes políticos, militares y religiosos y los más poderosos comerciantes. Tenían esclavos y los llamados mayeques, teóricamente libres pero pertenecientes, más que asociados, a las tierras de los señores. Se trata, por tanto, de una sociedad clasista, aunque estaba abierta la posibilidad de subir de rango por medio del esfuerzo personal. En Tenochtitlan, el emperador era la cabeza de la pirámide humana; jefe supremo o sea “Tlacatecuhtli”, a la vez que sumo sacerdote de Huitzilopochtli, el dios tribal. Los destinos de México estaban, ya desde entonces, en manos de un solo hombre, el eterno pero cambiante señor de los toltecas. Los privilegios de la nobleza, sobre todo los de la familia imperial, eran en parte compartidos por los sacerdotes superiores, los militares y los pochtecas. Estos últimos combinaban los papeles de grandes mercaderes, embajadores, a veces espías, mientras la mano militar acompañaba sus excursiones hasta remotas tierras. Los mercados donde se traficaba intensamente estaban subdivididos según las especialidades y, todavía ahora se conserva en muchos lados la costumbre de verificarlos en días fijos de cada semana.
Este comercio a larga distancia estaba protegido militarmente. Se conoce poco su estrategia, pero se sabe que seguían usando el viejo lanzadardos, aunque desde la época tolteca el arco y la flecha se habían convertido en el arma suprema. También empleaban el macahuitl, especie de espada de madera con cuchillos de obsidiana incrustados a ambos lados, y unas picas con puntas de metal. Para protegerse eficazmente, los aztecas usaban un peto forrado de algodón y llevaban escudos conocidos desde tiempos muy antiguos. Los que tienen dos manijas son exclusivos de Mesoamérica. En la época final se multiplicó la erección de fortalezas y aparecen ciudades amuralladas. En la guerra de conquista no se trataba de cubrir el territorio enemigo sino de apoderarse de puntos estratégicos, tomar la capital, incendiar el templo, y cambiar el gobierno local por otro sujeto a Tenochtitlan, que se encargaba de imponer un tributo. Este tipo de guerra daba por resultado un imperio diferente al romano, por ejemplo, ya que el mesoamericano no pretendía extenderse sobre todas las tierras conquistadas, sino que la sumisión se traducía en el pago del tributo y cierta ayuda obligada en casos especiales.
Altos jefes militares pertenecían a una de las dos órdenes militares de “caballeros águilas” y “caballeros tigres”, que no se encuentran en otras culturas americanas y gozaban de privilegios y funciones especiales. Igualmente exclusiva de Mesoamérica es esa curiosa institución de la “guerra florida”, cuyo objeto era obtener víctimas para el sacrificio. Estaba por tanto estrechamente ligada a la religión.
Entre las creencias cosmogónicas de Mesoamérica está la de un dios principal (Ipalmenohuani entre los aztecas) relacionado con el sol, que es también la pareja creadora, la dualidad femenina y masculina, el cielo y la tierra que engendra a hijos gemelos (los cuatro Tezcatlipocas o la pareja Quetzalcóatl-Xolotl por ejemplo). Se cree que la idea del gemelo y de la dualidad es muy antigua y también incluye muerte-vida. Según ella, el mundo estaba dividido en cuatro regiones, además del punto central, lo que hacía de cinco otro número mágico. Pero como hay un cielo y un infierno con cuatro regiones cada uno, se llega a 5+4+4=13, otro número esencial. Además cada uno de los cuatro puntos cardinales y el centro tenían un color que los representaba. La idea de creaciones múltiples al fin de cada una de las cuales todo moría para ser recreado formaba los cuatro soles (épocas) pasadas y el quinto que todavía alumbraba a los aztecas. La historia estaba vista dentro de conceptos similares, es decir ciclos que se repetían, aunque cada creación o ciclo representaba un avance para la humanidad. Así se combinaba una idea símplemente cíclica y en cierto modo estática con la idea evolucionista o de movimiento, como ahora se entiende la historia.
Había múltiples deidades de importancia distinta, pero algunas, como Tlaloc y tal vez el Huitzilopochtli azteca habían adquirido una personalidad propia, con atributos y culto especiales, y se representaban en imagen inconfundible. Muy importante fue el planeta Venus por la forma tan peculiar de su visibilidad para los hombres y por los peligros que supuestamente acarreaba su presencia a ciertas personas.
En casi todas las religiones la sangre humana o animal tuvo valor ritual. De allí la frecuencia de los sacrificios en que se hacía correr. En Mesoamérica, mediante el sacrificio de sangre, el hombre se vuelve colaborador de los dioses, en el problema para ellos eterno de mantener en vida por medio de ese líquido vivo no sólo al sol sino al universo. Algunas formas de sacrificio son exclusivas de Mesoamérica, como la de quemar hombres vivos o aquella en honor a Xipe, en que el sacerdote bailaba revestido de la piel del hombre desollado. Recordemos que la víctima representaba al dios, y como los sacerdotes tenían la costumbre de vestirse imitando la imagen divina, se ataviaba a la víctima también con similares vestiduras. En ocasiones se sacrificaban codornices, y los devotos hacían penitencia voluntaria sangrándose las orejas, la lengua, el pene o las piernas. Otras costumbres exclusivas con el uso ritual del papel, la celebración de fiestas al concluir algunos periodos fijos de tiempo y los días de buen o mal agüero. Dar a los niños el nombre del día de su nacimiento, el canibalismo ritual y la creencia en varios ultramundos tras un viaje difícil para alcanzarlos así como el célebre palo volador, todavía existente, tienen toda la misma exclusividad. Aunque aún con fuertes resabios de magia tribal desde la segunda gran época, creó Mesoamérica una religión politeísta formal, con creencias y dioses ordenados, un ritual fijo y un sacerdocio profesional, dividido en distintos grados, en contraste al viejo shaman de la tribu.
Pero el rasgo que coloca a Mesoamérica dentro de las civilizaciones universales es el de la escritura, por limitada que haya sido. No se difundió fuera del área nuclear, aun cuando sus inicios correspondan por lo menos al siglo V a. C. Los “documentos más antiguos que se conocen consisten todos en inscripciones incisas en piedra, que en sus albores probablemente tallaran en madera. Después hay escritura en pinturas murales y otros objetos. Durante la tercera gran época aparecen en verdaderos libros. Los monumentos antiguos, y sobre todo los espléndidas inscripciones del área maya, utilizan jeroglíficos, mientras los correspondientes al área mixteco-mexicana son de estilo representativo y por tanto más fáciles de descifrar, aunque más limitados en su expresión. Estos libros, que genéricamente llamamos códices, fueron pintados sobre largas tiras de papel de amate dobladas a manera de biombo. Los hay de variados tamaños y de diferentes temas: religiosos, históricos, geográficos, calendáricos y económicos. Las vicisitudes nos han conservado apenas una pequeña parte de los muchos que existieron, pero bastan para formar un cuerpo de documentos único en el continente e inagotable para la investigación. Probablemente gracias a esta posibilidad de escribir - y debido también a notables conocimientos astronómicos y matemáticos - se desarrolló un calendario muy preciso basado en la cuenta de días agrupados en 18 meses de 20 días más cinco adicionales para formar el año solar (los mayas lograron la corrección del bisiesto) a la vez que usaban otro calendario para el ritual religioso, de 260 días, cada uno con su nombre especial formado por la combinación de 13 números y 20 nombres. La combinación de ambos cómputos formaba el “siglo” de 18 980 días, equivalentes a 52 años. Los mayas añadieron el sistema llamado de la cuenta larga, para señalar cifras infinitas gracias a la utilización del cero y, por tanto, la posibilidad de numerar por posición. Recordemos que no solamente fue ignorado por todas las civilizaciones de primera generación, sino que tampoco lo conoció la civilización helénica.
A pesar de peculiaridades y variantes, la unidad de Mesoamérica y su historia paralela no sólo quedan demostradas por el arqueólogo, sino por los datos que proporcionan la etnografía, la antropología física y la lingüística. Las numerosas lenguas habladas en el México antiguo han sido en gran parte estudiadas y asignadas a grupos de idiomas, pero representan una clasificación relativa en cuanto a que las fronteras entre los grupos y las lenguas mismas sólo pueden reconocerse por las divergencias mayores o menores entre ellas. Las familias lingüísticas de Mesoamérica nuclear pertenecen a tres grupos: Macro-Mixteca, Macro-Maya y Macro-Nahua. Salvo en el caso de esta última , casi todos sus habitantes quedaban dentro de las fronteras mesoamericanas, y así han permanecido durante numerosos siglos. El nahua tiene muchos parientes en el Occidente y el Noroeste, con lo que demuestra haber llegado después. En el Occidente, hay varios idiomas distintos, algunos aún no clasificados y otros independientes de los grupos antes mencionados. Por ejemplo, el tarasco señala otra prueba de la diferencia en Historia y cultura entre la Mesoamérica marginal y la Mesoamérica nuclear...
Hubo relaciones entre Mesoamérica y sus vecinos de cultura inferior, así como la herencia milenaria que vino arrastrando desde la época previa a la formación de la superárea. De hecho, varios antiquísimos rasgos culturales aparecen todavía en el siglo XVI entre esos pueblos de cultura inferior, al norte de Mesoamérica. Ninguna civilización obviamente vive en un total aislamiento cultural, por mucho que sea tan frecuente el concepto de “nosotros” y los “otros”, “nosotros los hombres”, en el sentido tan conocido de nosotros los griegos vs. los bárbaros. Nosotros es siempre el centro del mundo. ..
No es posible aceptar la versión simplificada de que las “invasiones bárbaras” venidas del norte destruyendo los sucesivos imperios centrales. Como se ha tratado de mostrar, éstos se debilitaron antes por acción corrosiva interna, y así facilitaron el ascendiente e influencia que en muchos aspectos recibían de los “bárbaros”. Estos se alineaban a lo largo de la frontera norte de Mesoamérica. Son pueblos que no se estudian aquí, pero es evidente que en diferentes momentos ideas y objetos mesoamericanos se esparcieron entre ellos y aun alcanzaron indirectamente regiones que hoy son parte de los Estados Unidos. Por otro lado, colaboraron mucho en la historia de Mesoamérica al enviar en distintos momentos huestes empeñadas en la destrucción de los estados centrales, y dejaron rasgos culturales como el arco y la flecha. Este incesante ir y venir a través de fronteras mal delimitadas produjo la creación de ese “proletariado externo” que en la filosofía toynbeana tanta parte tiene en el fin de las civilizaciones.
No cabe duda de que hay que colocar a Mesoamérica entre las civilizaciones de primer cuño o de primera generación, es decir, que no descienden de otras sino que arrancan de una matriz primitiva. Por tanto, sus triunfos o sus derrotas sólo pueden compararse con los triunfos o las derrotas sólo pueden compararse con los triunfos o las derrotas de civilizaciones del mismo tipo, como las que florecieron en Egipto, China, Sumeria-Babilonia, India o la minoica y la andina Salvo la última, las demás tuvieron contactos más o menos estrechos entre sí como lo demuestran algunos rasgos que comparten. De donde se deriva que comparar las civilizaciones del Viejo Mundo con la andina o la mesoamericana, no es enteramente válido. Además, no debe olvidarse que las dos civilizaciones americanas empiezan su carrera cuando ya estaba agotándose el aliento de las asiáticas antiguas. Sin embargo, en todas encontramos, por definición, una serie de adelantos comunes.
Los horizontes culturales y el poblamiento de Mesoamérica

En el continente americano y especialmente en México desde la llegada de los primeros pobladores hubo importantes progresos que duraron muchos miles de años, aprendieron a cultivar la tierra, a trabajar el barro y la piedra así como a domesticar animales. Con el paso del tiempo las aldeas se convirtieron en ciudades. Se crearon las religiones, las leyes y formas propias de arte, se avanzó en ciencias e inventaron sistemas de escritura y numeración.
La zona más importante de desarrollo cultural en México fue la llamada Mesoamérica, su evolución fue larga y complicada. Tres son los periodos formativos en los que las diversas culturas se desarrollaron compartiendo mas o menos un mismo nivel cultural.
Estos periodos o épocas conocidos también como horizontes son:
Formativo o Preclásico
Clásico
Postclásico o Histórico
Cronología del México Prehispánico
Poblamiento de América
Arribo a América de los primeros grupos, hace mas de 30,000 años.
Artefactos primitivos de piedras
Horizonte Arqueolítico
Presencia del hombre en territorios mexicanos desde hace 21,000 años hasta 14,000 años
Son nómadas y cazadores recolectores
Horizonte Cenolítico Inferior
Desde hace 14,000 a 9,000 años
Se utiliza la piedra y el hueso, así como las fibras vegetales.
La cacería y la recolección se diversifican.
Horizonte Cenolítico Superior
Desde hace 9,000 a 7,000 años.
Se fabrican diversas puntas de proyectil, implementos de molienda y canastas.
Horizonte Protoneolítico
Desde hace 7,000 a 4,500 años.
Transición de nómadas a sedentarios. se fabrican piedras pulidas y aparecen los cultivos.
Horizonte Neolítico
Desde hace 4,500 a 1,500 años a.C.
Se avanza en Agricultura. Aparece la cerámica
Horizonte Preclásico Inferior y Medio
De 1,500 a 200 años a.C.
Aparecen los primeros Olmecas
Horizonte Preclásico Superior
De 200 a.C. a 200 d.C.
Periodo de Transición
Horizonte Clásico
De 200 d.C. a 900 d.C.
Culturas: Teotihuacana, Antiguos Mayas, auge de Monte Alban
Horizonte Tolteca-Chichimeca
De 900 a 1,300 d.C.
Toltecas, Chichimecas
Horizonte Histórico
De 1,300 a 1521 d.C.
Culturas vivas hasta la Conquista.
Por la influencia del medio geográfico, las culturas que surgieron fueron de muy diversos tipos: grupos recolectores, cazadores, sociedades tribunales y complejas civilizaciones de gran esplendor, como la maya, la teotihuacana, la zapoteca y la mexica.

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